Una sarta de perlas se desparrama por el profundo y azul Océano Índico.
La primera visión fugaz que se tiene de este fascinante
atolón-formación confirma dos aspectos únicos
de la República de las Maldivas. No tan sólo son
las islas tropicales más hermosas, sino que el 99% de sus
90.000 km2 está cubierto por el mar. 1.190 islas se reparten
por 26 atolones, formaciones de coral en forma de anillo que encierran
un lago, el cual ofrece a las Maldivas su aspecto único
que recuerda al paraíso. Abarcan cerca de 820 km de norte
a sur, 130 km en el punto más ancho y no superan una longitud
de 7,2 km o una altitud de 1,8 metros sobre el nivel del mar. Sólo
están habitadas poco más de 200 islas, el resto comprende
los 87 complejos turísticos y las islas no habitadas, algunas
de las cuales son usadas para secar el pescado u otras actividades
agrícolas. La capital, Malé, la sede del gobierno
y el centro de negocios, comercial, empresarial, sanitario y educativo,
se encuentra ubicada en medio de la cadena de atolones, un murmullo
de pequeñas islas con el rumor y las actividades de cerca
de 75.000 personas, aproximadamente un tercio de la población.
Formación de atolones
Los atolones de las Maldivas están formados por estructuras
coralinas separadas por lagunas. De hecho, los atolones forman
parte de una estructura mayor conocida con el nombre de Cresta
Laccadives-Chagos, que se extiende en más de 2.000 kilómetros.
El punto más alto de las islas está aproximadamente
a 2,4 metros sobre el nivel del mar. Las estructuras de los arrecifes
en forma de anillo o 'faru' forman los atolones y estos arrecifes
son la defensa natural contra la acción del viento y de
las olas sobre estas delicadas islas.