Los bellos monumentos funerarios tallados de algunos de los antiguos
cementerios y la delicadas esculturas de la mezquita Hukuru Maiskiiy
de Male son testimonio del talento intrínseco de los antiguos
escultores de piedra maldivos. Los maldivos son hábiles
artesanos que crean bellas piezas trabajadas hechas con la mayoría
de las materias primas locales. Muchas de habilidades han pasado
de generación en generación y persisten en la actualidad.
La caligrafía artística está estrechamente
relacionada con el Islam. Las nuevas y las antiguas mezquitas exhiben
versos bellamente grabados del Corán. El Centro Islámico
expone algunas de las muestras más delicadas del trabajo
de los modernos calígrafos del país.
Aunque muchas artesanías se han quedado obsoletas, otras
han revivido con la llegada del turismo. La producción de
adornos hechos con caparazones de tortugas y con coral negro, muy
apreciados antiguamente por los visitantes, ha cesado completamente
debido a la mayor concienciación entre el público
de la necesidad de preservar el medio ambiente.
Productos lacados de madera
Quizás la artesanía más característica
de las Maldivas, se producen prácticamente con exclusividad
en Thulhaadhoo, en el atolón de Baa. Liye Laajehun, tal
como tal como se llama en Divehi, implica el proceso de dar forma
y vaciar las piezas de madera para crear cajas, recipientes y objetos
decorativos bellamente trabajados. Hechos con madera del laurel
alejandrino local, que crece abundantemente por todo el país,
presentan varias formas y tamaños; pequeños pastilleros,
jarrones de diferentes tamaños, platos redondos y ovalados
con tapa. Estas elegantes piezas están lacadas con hebras
de resina roja, negra y amarilla y exquisitamente talladas con
dibujos floreados sueltos.
Alfombrillas
Por todo el país se tejen bonitas alfombrillas rojas, siendo
las más famosas las tejidas por las mujeres de Gadhdhoo
en el atolón Gaafu Dhaalu. Las Thundu Kunaa, tal como se
conocen en el idioma Dhivehi, tienen diversos tamaños, desde
un salvamanteles hasta un felpudo del tamaño de una cama
individual. Las mujeres de Gadhdoo recogen unas cañas llamadas
haa en la cercana isla de Fioari. Las secan al sol y las tiñen
con tintes naturales, cuyo color varía desde el beige al
negro. Estas alfombrillas de dibujos abstractos son tejidas en
telares manuales según la imaginación de la destreza
de la tejedora.
Construcción de barcos
Aunque las herramientas utilizadas para la construcción
de los dhonis han evolucionado, su diseño básico
poco ha variado. Al igual que en el pasado, los barcos todavía
se construyen sin necesidad de planos. El diseño y la simetría
del barco van surgiendo a medida que se construye.
Se utilizan maderas duras en lugar de la madera de cocotero que
se utilizaba en el pasado para hacer el casco. Se usan remaches
de cobre para sujetar entre sí los tablones en lugar de
la fibra de coco que se utilizaba para ello medio siglo atrás.
Las velas cuadradas hechas de frondas de coco han dado paso a velas
latinas triangulares. Aunque todavía se consideran fundamentales
y son llevadas a bordo, sólo se utilizan en caso de emergencia
o para aliviar la presión de los motores. Casi todos los
Dhonis llevan motores diesel.
Los dhonis son empleados básicamente para la pesca y son
el sustento para una gran parte de la población. Otros se
modifican para utilizarlos en el transporte de pasajeros.
Los dhonis pequeños, de sólo 3 metros, se utilizan
principalmente para distancias cortas o para surcar las aguas poco
profundas de las lagunas. Los isleños utilizan normalmente
estos ferries para ir a las islas cercanas en busca de leña.
Los dhonis medianos de pesca miden normalmente 10 metros, sin embargo
la nueva generación de barcos de pesca puede duplicar el
tamaño o incluso más. El diseño básico
de los dhonis ha demostrado grandes condiciones para la navegación
ya que ha sido probado y adaptado a lo largo de los siglos. Incluso
los lujosos cruceros construidos en el país utilizan el
mismo diseño básico del casco y pueden medir 30 metros
o más.